Ante el Peligro Inminente, la Fortaleza Digital es lo que cuenta (T.) El mundo no está amenazado por las malas personas, sino por aquéllos que permiten la maldad (Albert Einstein)

www.CronicadeunaMuerteAnunciada.com: Mandar guardias civiles (y encima jóvenes) desarmados a "santuarios" etarras...

NOTA IMPORTANTE: Las versiones "oficiales", cambiables cada día, "pactadas" con la prensa, de que si discutieron dentro de la cafetería, les dispararon por la espalda, desde dentro del coche, que un etarra entrara dentro de su coche para ver de "quienes se trataban" y así diez historias más, todas diferentes y contradictorias entre ellas, son tan inverosímiles e impresentables, que no son nada creíbles. Te están contando un "cuento chino" (no sé con qué finalidad que no sea la de tapar la www.incompetencia.info de sus "jefes"...) que te están tomando por imbécil. Pero lo que está claro es que un guardia civil está muerto y el otro también (muerte cerebral). Y, si en verdad, ninguno de los dos llevaba pistola... los mandaron a la muerte (como carne de cañón) ... y encima sin posibilidad de defenderse. Los etarras son los máximos culpables... pero hay más... y así nunca se acabará con eta... ¿Por qué será? ¿Porque no interesa?

Trampa y bochorno La reacción del atentado etarra en www.GranCatalunya.com

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¿Nos ha mentido el Gobierno sobre el asesinato de Raúl Centeno y Fernando Trapero? Ver más

ETA mata a tiros a un guardia civil y hiere de gravedad a otro en el sur de Francia

  • Fernando Trapero Blázquez, de 23 años, se encuentra en 'coma cerebral'

  • Se trata del primer atentado contra guardias civiles españoles en el país

  • Los agentes discutieron con los terroristas tras un 'encuentro fortuito'

  • Los agresores secuestraron a una mujer durante su huida para hacerse con su coche

  • Zapatero: 'Defenderemos nuestra libertad frente a cualquier tipo de coacción'

El guardia civil español Raúl Centeno, asesinado por ETA el pasado sábado en la localidad francesa de Capbreton, recibió dos balazos, mientras que su compañero Fernando Trapero, que se encuentra en coma en un hospital de Bayona, sufrió un solo disparo en la cabeza, según fuentes judiciales.

La autopsia de Centeno, de 24 años, ha revelado que el agente recibió un impacto en la cabeza y otro disparo que entró por el hombro, pasó por la nariz y la parte superior del cráneo antes de salir por la frente y acabar hiriendo en la pierna a su compañero

Un guardia civil murió este sábado y otro resultó herido grave en la localidad de Capbreton, en la costa suroeste de Francia, en un tiroteo con presuntos miembros de ETA. El agente fallecido es Raúl Centeno Pallón, de 24 años, mientras que el herido grave es Fernando Trapero Blázquez, de 23, y se encuentra en "coma cerebral". Ambos nacieron en Madrid.

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que se encontraba en Schwielowsee (Alemania) y se desplazó a Francia, relató a la prensa lo sucedido. El atentado, primero contra guardias civiles españoles en el país, ocurrió hacia las 09.20 horas en la calle principal de Capbreton, cerca del parque natural de las Landas y a unos 25 kilómetros al norte de Bayona.

Los agentes realizaban una operación de vigilancia "habitual" y de forma conjunta con la Gendarmería francesa cuando, tras un "encuentro fortuito" en la cafetería Les Ecureuilles, ellos dos y tres presuntos terroristas se reconocieron mutuamente.

La conversación que mantenían los guardias civiles entre ellos y la interpelación de los supuestos etarras —dos hombres y una mujer— pudo haber hecho concluir a éstos que aquéllos eran miembros de las fuerzas de seguridad, según fuentes de la lucha antiterrorista citadas por Europa Press.

Las cinco personas comenzaron a discutir y posteriormente los dos agentes salieron de la cafetería. Fue en ese momento, al dirigirse a su vehículo —con matrícula del Ministerio francés del Interior—, cuando fueron atacados por los supuestos etarras. En concreto, según el ministro del Interior, los autores materiales fueron los dos hombres.

"Sonó como una serie de petardos sin que nadie se diera cuenta lo que estaba pasando", aseguró uno de los empleados del supermercado E. Leclerc, situado a unos 200 metros de la cafetería.

Según fuentes de la investigación, Raúl Centeno recibió un tiro en la cabeza y murió en el acto, mientras que el otro agresor disparó prácticamente todo el cargador contra Fernando Trapero, que fue ingresado en un centro de la región sobre las 11.00 horas con "traumatismo craneocerebral" y "un coma desde el inicio".

Los atacantes huyeron en un Volkswagen Golf de color gris. Tras recorrer unos 70 kilómetros, los dos hombres abandonaron ese vehículo en la localidad de Haut Mauco, cerca de Mont-de-Marsan, y se apoderaron de un Peugeot 307.

A su conductora la secuestraron a punta de pistola, la metieron en el maletero y finalmente la dejaron atada a un árbol. La presunta etarra podría haberse dirigido por separado hacia la frontera española, aunque este detalle no fue confirmado oficialmente.

Fotografía del guardia civil Raúl Centeno.

En un primer momento se informó, citando a fuentes de la investigación, de que la conductora del Peugeot 307 iba acompañada de un niño.

Tras el cordón policial de la Gendarmería gala, los agentes encargados de la investigación comenzaron a interrogar a todos los empleados de la cafetería, el supermercado y la estación de servicio que integran el complejo comercial.

La investigación está a cargo de la Guardia Civil, la Subdirección Antiterrorista (SDAT) y el servicio regional de la Policía Judicial de Burdeos. La Fiscalía Antiterrorista de París investiga también el caso.

Rubalcaba señaló que ETA "llevaba tiempo intentando matar desde la ruptura de la tregua y hoy lo ha conseguido" y advirtió a los terroristas que deben tener claro que "no les espera otra cosa que la cárcel durante mucho tiempo".

El alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, que se encontraba casualmente en la ciudad vascofrancesa de Bayona, llegó alrededor de las 14.00 horas al hospital al que fue trasladado Fernando Trapero.

También Rubalcaba y su homóloga francesa, Michèlle Alliot-Marie, acompañados por el director general de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, acudieron hacia las 17.30 horas al hospital Côte Basque de Bayona. Los familiares, por su parte, llegaron unos minutos antes al centro médico junto a varias unidades policiales.

Tras la ruptura del alto el fuego, ETA ha intentado atentar en otras ocho ocasiones. Sólo consiguió materializar tres; una el pasado 9 octubre, cuando la banda colocó un kilo de amonal en el coche del escolta Gabriel Giner; la segunda, el pasado 25 de septiembre, cuando explotó una bomba junto a la comisaría de la localidad guipuzcoana de Zarautz, y la última, el 24 de agosto, contra el cuartel de la Guardia Civil de Durango, donde dos agentes resultaron heridos leves.

Los etarras registraron el coche de los guardias civiles antes de dispararles

  • Los tres casquillos de bala se han encontrado dentro del turismo de los agentes

  • El guardia civil asesinado recibió dos tiros y su compañero herido, uno

Uno de los miembros de ETA que asesinó a un guardia civil e hirió a otro el pasado sábado en Capbreton se metió en la parte trasera del vehículo de los agentes y lo registró, posiblemente para confirmar que eran agentes policiales, antes de disparar contra ellos, según ha relatado a la policía un testigo presencial.

La reconstrucción de los hechos realizada por los investigadores franceses tras interrogar a diversos testigos ha permitido esclarecer algunas circunstancias de la forma en que se perpetró el atentado aunque todavía sigue sin conocerse cómo los etarras llegaron a identificar a los dos guardias civiles.

Según los datos facilitados por fuentes de la investigación, los guardias civiles Raúl Centeno y Fernando Trapero acudieron a una cafetería próxima al centro comercial Leclerc y se sentaron en una mesa contigua a la que ocupaban los tres etarras que habían llegado antes al local.

Los agentes tomaron su consumición y en ningún momento intercambiaron palabra con los terroristas a los que, al parecer, no reconocieron. Sin embargo, los dos hombres y la mujer pertenencientes a ETA debieron escuchar algo de la conversación de los agentes que les hizo sospechar que se trataba de integrantes de cuerpos policiales.

A las 9.30 de la mañana, después de desayunar, los guardias civiles salieron de la cafetería y se dirigieron a su vehículo, un Peugeot 405 con placas de matrícula francesa que tenían estacionado a corta distancia del bar. Los tres etarras siguieron a los dos agentes y cuando éstos se introdujeron en el automóvil los terroristas se dirigieron abiertamente a ellos.

La policía cree que los etarras debieron encañonar con sus armas a los dos agentes, aunque este extremo no está corroborado por testigos.

Una persona que pasaba por la zona vio a dos hombres y una mujer junto al vehículo y escuchó a uno de ellos dar voces en español de lo que parecían insultos, aunque el testigo no conoce el castellano y por tanto no pudo explicar el significado de las palabras. Lo que sí vio es que uno de los dos hombres se introducía en la parte trasera del automóvil en actitud que parecía que estaba realizando un registro. El testigo siguió su camino sin detenerse por lo que no llegó a ver el momento del atentado.

La explicación que se da a esta escena en medios de la lucha antiterrorista es que los etarras sospecharon en la cafetería que los dos hombres eran agentes policiales, los siguieron y los abordaron a mano armada para confirmar sus sospechas, llegando incluso a entrar en el coche para registrar las pertenencias de los guardias o para cachearlos. Y después de eso les dispararon a bocajarro, tanto que los casquillos de las tres balas disparadas se encontraron en el interior del automóvil.

Raúl Centeno, que se encontraba en el asiento del conductor, recibió dos impactos de bala, según los resultados de la autopsia: el primero de ellos, le alcanzó en la cabeza lo que le ocasionó la muerte al momento, mientras que el segundo le entró por el hombro. Fernando Trapero recibió un disparo en la cabeza que lo dejó en estado de coma profundo.

Una vez perpetrado el atentado, los terroristas huyeron a bordo de un Peugeot 307 -no un Volkswagen Golf como se indicó en un principio- con el que recorrieron casi 90 kilómetros hasta la localidad de Haut-Mauco, cerca de la capital de Las Landas, en una hora y diez minutos. En ese municipio secuestraron a la vecina Fanny Tihelt para apoderarse de su automóvil, otro Peuget 307 aunque modelo break, con el que recorrieron otros 110 kilómetros por carreteras secundarias antes de dejar atada a la propietaria.

En hacer ese itinerario tardaron dos horas y diez minutos, según el relato efectuado por la rehén que fue abandonada atada a un árbol en un bosque de la localidad de Saucats, ya cerca de Burdeos.

El coche empleado para huir de Capbreton fue inspeccionado por agentes de la Policía Judicial que encontraron en su interior alrededor de un kilo de clorato y de azúcar, así como un temporizador marca Casio. Este material no estaba preparado para que hiciera explosión, ni permitía la elaboración de bombas lapa.

Por el momento no se tiene ningún dato sobre la identidad de los terroristas, ya que entre los testigos hay discrepancias significativas en la descripción de las características de los etarras. Se está a la espera de los análisis que puedan realizar los especialistas de la policía científica en el vehículo abandonado y en el bar para ver si encuentran huellas o ADN que permita hacer una identificación.

En cualquier caso, las fuentes consultadas han señalado que "no hay ningún dato que permita decir que uno de ellos era Garikoitz Aspiazu, alias 'Txeroki', " -jefe militar de la banda terrorista-.

¿Nos ha mentido el Gobierno sobre el asesinato de Raúl Centeno y Fernando Trapero?

Son las dos últimas víctimas de ETA pero, según el Gobierno, se trató de un atentado “fortuito”, no buscado expresamente por la banda terrorista, sino fruto de un encuentro casual en una cafetería de Capbreton en la que, supuestamente, coincidieron los terroristas y sus víctimas en mesas contiguas pero sin reconocerse. La versión oficial dice que los agentes hicieron desde la mesa una llamada a sus mandos para informarles de que ya habían colocado determinadas cámaras de vigilancia, conversación que por los términos en los que discurrió llamó la atención de los terroristas, los cuales de inmediato reconocieron en quienes hablaban a dos policías españoles a los que decidieron asesinar sobre la marcha.

Esa es, más o menos, la versión, como digo, oficial. Pero existen, sin embargo, dudas que hacen albergar la sospecha de que se trata de una artimaña para ocultar la verdad de lo que ocurrió, que no sería otra cosa que un atentado en todas sus dimensiones. Es decir, nada de fortuito, sino buscado expresamente por los terroristas y con las víctimas seleccionadas previamente por éstos. Una de las cosas que hace dudar a muchos expertos en lucha antiterrorista y a no pocos compañeros de Raúl Centeno y Fernando Trapero es el hecho de que ambos agentes mantuvieran una conversación de esas características con sus superiores en un lugar público y en una zona habitualmente frecuentada por etarras y cómplices de terroristas.

¿A alguien se le pasa por la cabeza que dos agentes destinados a misiones de vigilancia antiterrorista en el sur de Francia se pongan a hablar con sus jefes, en castellano, en voz alta, para tratar asuntos que afectan a la seguridad nacional, en medio de un bar? Son muchos, insisto, los que dudan de esta versión en la que, entre otras cosas, se deja en muy mal lugar a los jóvenes agentes asesinados cobardemente por los terroristas de ETA. Quizás la duda la puedan despejar los propios terroristas en los interrogatorios a los que sean sometidos en Francia... O quizás no, quién sabe. Lo que parece es que hay a quien le conviene mantener una cierta incógnita sobre este atentado, con el fin de que la acción criminal no cierre por completo la puerta que queda abierta con un resquicio a la negociación con la banda terrorista.

Puede ser que al Ejecutivo de Rodríguez le resulte oportuno sostener la tesis de que el atentado fue fruto de una casualidad, porque de esa manera tendría un argumento para retomar las negociaciones rotas la pasada primavera si gana las elecciones de marzo de 2008. Porque si se trató de un atentado con todas sus consecuencias, no habría forma humana de sostener ante la opinión pública las razones para intentar de nuevo lo que ha fracasado en esta legislatura. Y es que no parece que Rodríguez renuncie a intentarlo de nuevo. Hoy, el PSOE tiene una oportunidad de oro para dejarle claro a ETA que por la vía de la negociación no va a conseguir nada, menos por la vía del crimen, y que sólo le resta abandonar las armas y entregarse a la Justicia. Creo, sin embargo, que no va a ser así y el PSOE volverá a votar en contra de revocar la resolución de mayo de 2005 que autorizó el diálogo con ETA.

La ambigüedad de Rodríguez, las poco claras explicaciones de Rubalcaba sobre el atentado, las muchas incógnitas que dejan estos hechos, dan que pensar. Lo cierto es que los agentes Raúl Centeno y Fernando Trapero cayeron abatidos por las balas de los terroristas y que la versión oficial ha hecho creer que todo fue fruto de una casualidad provocada por una imprudencia. Los amigos de Centeno y de Trapero, sus familias y los expertos en la lucha contra ETA no quieren creer que fuera así. Pero la memoria y la dignidad de Raúl Centeno y Fernando Trapero exigen que el Gobierno de Rodríguez cuente a la opinión pública la verdad de los hechos, aunque eso suponga cerrar definitivamente cualquier resquicio a la negociación con la pandilla de canallas

Trampa y bochorno

La reacción en www.GranCatalunya.com narrada por la Editorial de www.ElPais.us, en http://www.elpais.com/articulo/opinion/Trampa/bochorno/elpepuopi/20071203elpepiopi_1/Tes

La exaltación independentista en la protesta de Barcelona es un fraude político a los asistentes

Unas 125.000 personas saltaron el sábado a la calle, a una manifestación convocada en protesta por el caos ferroviario que sufre el área metropolitana de Barcelona. Pero a muchos de los asistentes de buena fe y hartos de ese colapso, les dieron gato por liebre: la manifestación se olvidó de los trenes para transmutarse en una exaltación del independentismo. Los propios organizadores, a quienes el déficit y estropicios de las infraestructuras parecen importarles una "mierda", han admitido la trampa, al asegurar que su verdadero objetivo es un referéndum secesionista. Salvo Iniciativa, que se mantuvo fiel al lema convocante, CiU y ERC se aprestaron a manipular a sus seguidores, al unirse al trucado sesgo de la marcha.

Resultó especialmente patético observar al ex presidente Jordi Pujol marchar delante de una cuatribarrada con la estrella secesionista, y comparar esa imagen con su trayectoria de décadas. Ya dijo su antecesor, Josep Tarradellas, que en la vida uno se lo puede permitir todo, salvo el ridículo.

El oportunismo de los dirigentes de estos partidos se dobló de insensibilidad. Ni siquiera se les ocurrió incorporar a su evento la menor condena ni referencia a la tragedia de ese día, el asesinato cometido en Francia por ETA. Prefirieron ensimismarse en banderas románticas, cánticos exaltados y gritos de halago, que penetrar en la dura realidad. Además, los socios de Gobierno del PSC volvieron a mostrar su inmadurez, al colocarse a la vez en misa y repicando. O se está en el balcón, o en la calle. Resulta chirriante que seis consejeros del Ejecutivo se dedicaran a hacer populismo en vez de a trabajar en sus despachos, como si Cataluña no tuviera otros desafíos que divertirse en juegos artificiales de ocasión, aparentemente gratuitos.

Pero lo más bochornoso fue la actitud de CiU. Todo el mundo sabe que el balance de su dedicación a las infraestructuras durante los 23 años negros de su Gobierno se aproxima a la nada: en los años en que la autonomía madrileña de Alberto Ruiz-Gallardón construyó 101 kilómetros de metro, Pujol contabilizó 10, algo que perjudica al transporte de miles de pasajeros y que contribuye a la saturación de las Cercanías de Renfe, la coartada de la convocatoria. En vez de protestar contra sí mismos, Pujol, Mas y sus colaboradores optaron por envolver esas vergüenzas en un ondear de banderas y en la retórica de la doble lectura del "derecho a decidir".

Mejor que hubieran decidido construir metros cuando no sólo era su derecho, sino su obligación. Desde que salieron del poder, los políticos convergentes juegan con fuego: esparcen con una mano radicalismo soberanista, y tratan de disimularlo con su trayectoria histórica moderada. No es seguro que muchos de sus seguidores se avengan a quemar en ese fuego las yemas de sus dedos cuando los usen para introducir con ellos su papeleta en las urnas, en la próxima convocatoria.

"Oye, tú, cabrón, te voy a arrancar la piel a tiras; te voy a tirar siete tiros, fascista de mierda. Si eres hombre, ven aquí. Ven tú aquí si tienes huevos, enano, borracho, cabrón. Dos cosas te voy a decir, cabrón, creo en la lucha armada como única solución. Seguiré hasta que me muera o hasta que me maten. Parásito, perro. Sois unos cobardes." (Al Presidente del Tribunal, Alfonso Guevara)

"Ven aquí. Estoy seguro que te voy a dar. En la cabeza. Que te mato, pelamangos. Me cago en el kilómetro 105 de tus cuernos." (Al Juez Baltasar Garzón, www.UnMundoSinMiedo.com)